Carta al Presidente Iván Duque Márquez CRISIS Y EMERGENCIA PUEBLOS INDÍGENAS CAUCA CRIC

Mayo 2 de 2020

Carta al Presidente Iván Duque Márquez CRISIS Y EMERGENCIA PUEBLOS INDÍGENAS CAUCA CRIC Reciba un cordial saludo de los pueblos indígenas del Cauca. Señor Presidente: El estado tiene una Deuda histórica para con los pueblos indígenas del Cauca y del país. Los modelos impuestos por los gobiernos de turno y sus políticas en favor de los grandes intereses atentan contra nuestra supervivencia como pueblos. Esta afirmación la hacemos por las siguientes razones: existe una histórica forma de tenencia de la tierra en pocas manos y no hay, ni ha habido, una política real para que en Colombia desaparezca la inequidad en el campo a través de una profunda reforma agraria; se han liquidado los diversos modelos o sistemas de producción y alimentación de las comunidades indígenas y demás habitantes del campo, a través del impulso y financiación a los monocultivos; la economía nacional depende perversamente de la política minero energética, entregando nuestros territorios a multinacionales del petróleo y el oro; se han establecidos tratados internacionales dando mayor importancia a la importación de productos manipulados genéticamente, desmejorando la producción limpia y generando una competencia desleal al productor nacional; se está ocupando grandes extensiones de nuestros territorios para construir represas y generar energía eléctrica que solo beneficia a las grandes urbes, y multinacionales del negocio, en tanto se acaba con los territorios campesinos, indígenas y afrocolombianos; existe una política de desconocimiento de nuestra territorialidad a través de la creación de figuras denominadas ambientales o proteccionistas que solo lo son mientras haya negocio y que convierten a la comunidad en una intrusa; se ha implementado un modelo de educación que desconoce nuestras culturas, lo cual ha llevado a la perdida, total o parcial, de varios elementos identitarios, como nuestro idioma en algunos pueblos: se ha desconocido el saber de nuestros médicos ancestrales y el uso de las plantas medicinales; el Estado cambio la salud como un derecho de la población convirtiéndola en un instrumento de mercado y de negocio, privatizándola, a través de la ley 100 de 1993, lo cual la ha llevado a una crisis permanente, hecho que hoy explica porque no existen las capacidades para atender la emergencia. | De otra parte, son conocidos los negativos impactos culturales, sociales, ambientales, destrucción del tejido social, que han generado los 60 años de guerra dejando masacres, asesinatos, desplazamientos, señalamientos, estigmatización, desapariciones, perdida de seres queridos, presencia del narcotráfico, perdida de territorio, entre otros. Sin embargo, se realizó un acuerdo de paz gobierno y FARC-EP, acuerdo que en su mayoría no se está cumpliendo. Actualmente hay presencia de actores armados de todo tipo, afectando nuestra armonía y equilibrio. Desde el año 1999 las comunidades indígenas del Cauca y sus autoridades nos declaramos en Estado de Emergencia cultural, social, y ambiental, llamando al gobierno nacional para que coadyuvara a salir de tal situación. A través de una acción de movilización y exigibilidad el gobierno llegó a el territorio de la María Piendamó y reconoció la situación planteada a través del decreto 982 de 1999, que desafortunadamente también se quedó en letra muerta por parte de los gobiernos, que solo resucita cuando nos movilizamos. La Corte Constitucional le da razones a los pueblos y a sus autoridades sobre la grave crisis que padecemos los pueblos indígenas y, en el auto 004 de 2009 alerta sobre el inminente peligro de desaparición física y cultural, inicialmente de 34 pueblos indígenas en el país, y ordena al gobierno nacional a establecer medidas para conjurar esta amenaza; sin embargo los gobiernos de turno omitieron los instrumentos ordenados por la corte, se quedaron solo en pagar equipos de formulación de los planes, pero nunca hicieron adecuación institucional, no adoptaron los contenidos de los planes de salvaguarda ni establecieron claramente los recursos para la implementación de estos planes . Debido al aumento de la crisis, dada por presencia de actores armados y el incumplimiento de los acuerdos, las comunidades integrantes del Cric volvimos a exigir la presencia del gobierno a través de la minga, esta vez en el Territorio de Sath Tama Kiwe Monterilla, para exigir el cumplimiento de acuerdos, la no violación de los DH y el cumplimiento de las leyes diferenciales y sentencias de la Corte. Como logró normativo del acuerdo se concretó el decreto 1811 de 2017; a pesar de la cantidad de reuniones, sus avances en lo acordado cuentan con altos incumplimientos y ahora, se han estancado, llevando a su incumplimiento total, con la justificación, desde el Gobierno nacional, en las medidas de emergencia por la pandemia del COVID 19. Su gobierno, presidente Iván Duque Márquez, declaró el Estado de Emergencia Sanitaria a través del decreto 417 del 17 de marzo de 2020 y para su desarrollo operativo expide decretos que han tenido en cuenta solamente a los grandes gremios económicos del país en cabeza de los Bancos, seguramente contó con los gobernantes de departamentos y municipios, pero no tuvo en cuenta a nuestras autoridades propias y organizaciones, por el contrario, uso la pandemia para favorecer los grandes intereses económicos, haciendo incluso intentos como la realización de la consulta previa a través de medios tecnológicos, actitud y acción que como pueblos indígenas, afros, sectores ambientalistas rechazamos contundentemente, solicitando también la procuraduría su retiro, y al gobierno le toco echar atrás esta acción contraria a este derecho fundamental a la consulta previa libre e informada. Sin embargo, es de recordar que el 27 diciembre de 2019, el gobierno reglamentó este derecho sin la consulta a los pueblos, aprovechándose de la debilidad de los integrantes de la MPC quienes se olvidan que no es en ese espacio que se hace una verdadera consulta. Doctor Iván Duque Márquez, presidente de todos los colombianos y colombianas, pero que por sus acciones parece gobernar solamente para el sector económicamente caudaloso y para sus intereses clientelares: usted dijo el 9 de agosto de 2018, a una delegación de indígenas, en la casa de Nariño “la casa de todos los colombianos y colombianas” y los recibió diciendo “bienvenidos a su maloca”, e incluso expresó estar dispuesto siempre al dialogo con los pueblos indígenas. Esperamos que su conciencia sienta algo de vergüenza cada vez que recuerde que no aceptó un dialogo político para debatir asuntos importantes para y de cara al país con nosotros en el Cauca, y con campesinos, afrocolombianos y sectores sociales; nosotros seguimos exigiendo su presencia para dialogar sobre las políticas que nos afectan y las que nosotros proponemos, como sectores populares, al igual que lo hace como Presidente de la Republica con los gremios del gran capital, en un espacio adecuado y sin ninguna imposición desde las partes, con la presencia de toda la comunidad indígena, campesina, afrocolombiana y sectores que nos hemos articulado en la MINGA DEL SUR OCCIDENTE. Quienes han tenido el poder de decisión desde el Estado, los partidos políticos y la gran empresa, deben reconocer la necesidad de este espacio ante la crisis ocasionada por el modelo de desarrollo y las políticas implementadas, la cual no solo se viene expresando desde el año pasado en el paro nacional, sino que ahora se hace evidente ante la impotencia del Estado en salud, en educación, en condiciones laborales, en la periferia del país y de las ciudades, ante la situación de emergencia por la pandemia. Señor Presidente, Públicamente queremos manifestarle que: De los cien mil mercados que nos ofreció, hasta el momento solo han llegado una mínima parte, dejando sin cubrimiento a un alto porcentaje de las comunidades y sus familias; la recibimos con la humildad que nos caracteriza. Que los decretos establecidos en el marco de la emergencia no tuvieron en cuenta el enfoque étnico y cultural que establece la constitución nacional. Que a pesar de la crisis que vivimos, sin ningún apoyo del gobierno nacional elaboramos y operativizamos un plan de contingencia para atender la situación de emergencia ocasionada por la presencia del COVID 19 y lo estamos aplicando con grandes carencias, pero esta emergencia se suma a la que vivimos de manera permanente (así le suene contradictorio a los juristas, para quienes una crisis permanente deja de ser crisis), y es nuestro derecho que el presupuesto apropiado desde el Estado para esta emergencia nos cubra a todos los colombianos y colombianas, con carácter diferencial, pensando no solo en la caridad sino en la sostenibilidad de nuestras dinámicas de autosostenibilidad, control territorial, autocuidado y sistemas propios. Que nuestro plan de contingencia ante la emergencia fue presentado y entregado oficialmente el día 14 de abril de 2020, sin que hasta la fecha tengamos respuestas. Que a pesar de nuestros esfuerzos propios para prevenir, contener y monitorear los impacto humanos, organizativos, ambientales y económicos de esta pandemia, la inversión no se realiza de manera cierta con el pueblo vulnerable, en cambio si lo hace con los gremios y grandes capitales. Qué no observamos acciones concretas relacionadas con la grave situación de derechos humanos, que se vive en contra nuestras autoridades indígenas y líderes sociales de nuestro departamento y el país. Rechazamos lo ocurrido en el día de ayer en donde el Gobierno nacional argumentando la defensa de los intereses de los agro industriales, la fuerza pública arremete en huellas caloto en contra de la comunidad indígena, es preocupante como a pesar de la emergencia, de nuevo en defensa de los grandes, los que manejan el monopolio agro industrial en Colombia y el norte del Cauca, utilizan a los pobres para atacar a los indígenas que siguen la lucha por la liberación de la madre tierra. Que hemos requerido de forma urgente para que la comisión mixta en el marco del decreto 1811 de 2017 sesione para garantizar el cumplimiento del plan anual y se establezcan medidas concertadas y acordes, contenidas en el plan de contingencia ante la pandemia COVID-19, presentado a su gobierno. Esta sesión puede ser virtual, presencial en nuestra casa grande o en la comunidad de Sath Tama Kiwe Monterilla, cumpliendo con todas las medidas de bioseguridad. Igualmente, continuamos en la exigencia del dialogo del presidente de la Republica con la Minga del Suroccidente. Atentamente,

Consejería Mayor CRIC

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